Algunos artículos

En esta rúbrica ustedes encontrarán artículos escritos por Jean Gaston Bardet así como artículos sobre su obra.

Artículos escritos por Jean Gaston Bardet

1983. El Número de los Elegidos

Este artículo fue publicado en la revista “Epignosis” de Yves-Albert Dauge en febrero de 1984. “Cuando se pronuncia la palabra “código”, ésta evoca en nuestra época la idea de un secreto a ocultar. Porque el código más sofisticado es el sueño de los servicios de espionaje…, como el de los banqueros actuales frente a la piratería cibernética.
La Torá hebraica fue “codificada” por los Esdraicos con un objetivo totalmente opuesto, el de la “transparencia” y de ningún modo el de ocultamiento en beneficio de algunos. La codificación de la Torá (H Th W R H = 58) tiene por objetivo divino proporcionar una “exégesis universal” y verificable por los menos sabios: por todos, de todas las lenguas y de todas las tribus. Las llaves elementales de esta codificación esdraica se habían perdido a la muerte del último Tradicionario, Simeón-El-Justo, en el año 270 antes de Cristo. Ya no se recordaba sino el principio: a cada letra correspondía un valor numérico. De allí el vocablo “letra-número””.

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7 de Julio, 1951 La exactitud es de regla en el Vaticano

Jean Gaston Bardet escribe al Nuncio Apostólico Roncalli como reacción al artículo “La exactitud es de regla en el Vaticano” publicado en el diario Le Monde del 3 de julio de 1951 (ver artículo de Le Monde)
Ver la Carta de Jean Gaston Bardet

(Artículo de Le Monde)

La exactitud es de regla en el Vaticano.
Los funcionarios religiosos y laicos de la Ciudad-del-Vaticano, que no dejan de ser bastante numerosos acaban de ser avisados que en lo sucesivo deberán registrar sus tarjetas de presencia a la llegada y a la salida de sus servicios respectivos. “Registradores” especiales han sido instalados con ese fin en las dos congregaciones, los cuatro tribunales y las cuatro oficinas de la Curia Romana. Esta formalidad de la cual no son excluidos los jefes de la Jerarquía, tiene por objeto –se entiende—obligar a los interesados a una mayor puntualidad, y eso bajo pena de castigo. Pero parece que esto no ha dejado de encontrarse, en ciertos medios, con una cierta resistencia…

(Carta de Jean Gaston Bardet.)

París, 7 de Julio de 1951.
RER/2.126

Excelencia,

Nuestro grupo ha puesto, con respecto a sus objetivos próximos La supresión progresiva de los registradores de marcado que sometían al hombre a una mecánica y no a imperativos morales. Se desencadenó una campaña en los medios políticos y obreros cristianos.

Pero conocemos, por Le Monde del 13 de julio que:
“Los funcionarios religiosos y laicos de la Ciudad-del-Vaticano, que no dejan de ser bastante numerosos acaban de ser avisados que en lo sucesivo deberán registrar sus tarjetas de presencia a la llegada y a la salida de sus servicios respectivos. “Registradores” especiales han sido instalados con ese fin en las dos congregativas, los cuatro tribunales y las cuatro oficinas de la Curia Romana. Esta formalidad de la cual no son excluidos los jefes de la Jerarquía, tiene por objeto –se entiende—obligar a los interesados a una mayor puntualidad, y eso bajo pena de castigo. Pero parece que esto no ha dejado de encontrarse, en ciertos medios, con una cierta resistencia…”

Es de la mayor importancia para nosotros saber si el Santo Padre fue consultado por los vendedores de registradores y conserjes-jefes del Vaticano; o si él piensa como nosotros que no hay peor reconocimiento al fracaso de la conciencia moral (y en el caso del Vaticano: religiosa), que la tarea no se ejecute más que bajo el control de una máquina y no por respeto al amor, al menos con respecto al deber de estado.

Reciba, Excelencia, la expresión de nuestros sentimientos muy respetuosamente dedicados en Jesús y María

GASTON BARDET

P.D. Le adjunto un artículo de un “reformador” del Arte Sagrado que confirma lo que no he cesado de escribir

Su Excelencia el Nuncio Apostólico, Monseñor RONCALLI
10 Avenue de Président Wilson. 16°

Junio 1951 POR UN COMITÉ DE LA PROMOCIÓN HUMANA

Este artículo fue escrito por Jean Gaston Bardet en Julio de 1951 (pág 1, pág 2, Anexo 1, Anexo 2)

(Página 1)
POR UN COMITÉ DE LA PROMOCIÓN DEL HOMBRE
La organización es la base de toda vida social.

Entre más compleja se hace la sociedad, más importa que su organización defina las leyes esenciales que deben regirla según las leyes mismas de la naturaleza del hombre, determine la importancia jerárquica y haga respetar las aplicaciones.

Actualmente, las instituciones sociales no están sometidas a ningún principio de organización, de allí su anarquía, sus contradicciones estériles si no es que nocivas, y el estado de aislamiento profundo, de precariedad e inestabilidad en el cual ellas han precipitado al ser humano. Al ignorar la naturaleza y las necesidades del individuo por no considerar más que las de grupo, ellas han alzado al individuo y al grupo uno contra otro, mientras que, por el contrario, sólo un desarrollo total del primero condiciona la prosperidad estable del segundo y recíprocamente.

Las consecuencias presentes de la falta de organización son las siguientes:
1- En el plano individual,
El hombre no sabe de dónde viene ni a dónde va. La educación ha fracasado en su misión. Ello ha creado un número creciente sin cesar de inadaptados, ha facilitado, casualmente, el acceso de gente sin escrúpulos y de incapaces a los puestos clave, favorece la segregación de los seres de valor.

Para contrarrestar ésto, se crearon servicios de orientación profesional, pero simultáneamente, al no estar organizado el mercado del trabajo, el problema no se ha resuelto.

Y sobre todo, la legislación del trabajo es tal, que el hombre es cada vez más prisionero de una red de prohibiciones y obligaciones arbitrarias, y él ha perdido la mayor parte de las libertades que le reconocen, sin embargo oficialmente, las dos declaraciones solemnes de los Derechos Humanos.

2- En el plano colectivo,
El crecimiento del maquinismo ha hecho de las fábricas y de los talleres nuevas prisiones del hombre y a menudo disminuido su integridad física, y desviado su evolución moral.

Para remediarlo, una nueva disciplina: se creó la Organización Científica del Trabajo, pero también allí ella sólo aporta paliativos sin atacar los grandes problemas. Busca las condiciones de mejoramiento del trabajo, lo cual está bien, pero sigue subordinada al rendimiento industrial, lo cual es peligroso.

3- En el plano general,
El desempleo, la supresión de toda posibilidad de ahorro, el crecimiento del fraude público y de los escándalos financieros, el fracaso de los tribunales o las detenciones realizadas, ya no muestran la justicia, son indicadores de una descomposición avanzada, de una sociedad desorganizada.

(Página 2)

Allí una vez más, se ha buscado un remedio instaurando un servicio del Plan y un ministerio de la Economía Nacional; pero bajo una ilusión, ni uno ni otro han resuelto más que puntos de detalle e incrementaron más el error de someter todos a la Productividad y a la Economía, mientras que la Organización de la sociedad debe tener en cuenta la naturaleza humana en toda su integralidad.

Aparece pues como una necesidad urgente crear, a escala gubernamental, un comité de la Promoción del Hombre.

Para conservar su serenidad, su eficacia y su carácter de universalidad, importa que éste no dependa de ningún ministerio, sino solamente de la Presidencia del Consejo.

Éste tendrá por objetivo estudiar permanentemente, para promoverlos, coordinarlos y velar por la aplicación de sus mejores soluciones, todos los problemas relacionados a la organización de la sociedad en función del hombre.
1°) En el plano de los principios mismos de esa Organización, ésta subordinará la productividad al Desarrollo total del hombre: Cultura + Trabajo + Enriquecimiento de la personalidad entera.
2°) En el plano social, ésta se dará por misión renovar y coordinar la educación, la orientación y la formación de jóvenes, adaptándolos a la evolución misma de la vida industrial y social de tal modo que permita prever y preparar el progreso de las artes, de las ciencias y de las técnicas.
3°) En el plano económico, ésta buscará el equilibrio de la producción y del justo reparto de las riquezas, sabiendo prever y no buscando más que el mejoramiento del hombre total.

4°) En el plano de la Organización del Trabajo, propiamente dicho, ésta velará con el mayor cuidado, para que no se favorezca nunca el acrecentamiento del rendimiento en detrimento del hombre, sino que aquél se ponga, por el contrario, al servicio del hombre en función del cual, todos los problemas del maquinismo deberán ser repensados.

Entre otros, como objetivos inmediatos, ésta se ocupará:
a) de prohibir la fabricación de máquinas anti-humanas que disminuyan, de formen o supriman las facultades físicas o las facultades mentales del hombre.
b) prohibir la edificación y el acondicionamiento de fábricas en las cuales las condiciones de trabajo sean inhumanas y destruyan al ser humano –y acondicionar en la medida de lo posible aquellas que actualmente son peligrosas.
c) supervisar el uso de bienes cuyo consumo o abuso es nocivo para la vida del hombre.

El Comité hará un llamado a los expertos, ya sea en Organización, o en las Ciencias del Hombre, que defiendan en toda circunstancia, la primacía de la persona humana.

París, Junio, 1951.

(Anexo 1)

Nota sobre las máquinas Anti-Humanas

1er ejemplo.
En una fábrica dirigida, dicho sea de paso, por un excelente patrón, promotor de numerosas mejoras sociales que él ha instaurado en su empresa y que ha hecho generalizar a nivel nacional, el estudio monográfico de la operadora de prensa, reveló que el manejo de las piezas y de las placas, que se hace de pie, acrecienta fuertemente la abundancia de las menstruaciones y hace rápidamente estériles a las mujeres, a causa de abortos espontáneos (fenómeno que hemos constatado igualmente en otras fábricas en obreras que efectúan tareas comparables).

Esperando que los progresos de la cibernética permitan la transformación de esas máquinas, dándoles un funcionamiento automático, hemos pedido un día de descanso obligatorio y pagado para cada obrera al principio de cada menstruación.

2° ejemplo.
En una empresa que utiliza máquinas electro-mecánicas complejas, manejadas cada una por un ingeniero, constatamos que todos los ingenieros asignados a ese puesto sólo lo mantenían algunos años y después salían por sí mismos por imposibilidad de continuar su trabajo, o eran despedidos a causa de violencia grave contra sus camaradas, escándalos y comportamiento cada vez más anormal.
Al interrogar a aquellos que tenían o habían tenido ese puesto y de aquellos que estaban constantemente en relación profesional con ellos, seguido del examen psicológico de esos ingenieros, hemos detectado en ellos dolores de cabeza cada vez más frecuentes, vértigos, pérdidas de memoria que iban hasta la pérdida casi total de ciertas formas de memoria, de neurastenia progresiva, de fenómenos de persecución; una irritabilidad que se hacía poco a poco permanente y acompañándose de la desaparición progresiva de todo control de sí mismo.
Hemos encontrado en aquellos que no se habían detenido a tiempo, indicios característicos de anomalía mental grave que tenía necesidad de tratamiento psiquiátrico indispensable. Pero ´los delitos más importantes se habían producido después de su despido y la persona no había establecido una relación de causa-efecto entre el desempeño del puesto y las anomalías que le siguieron.

La comprobación de que todos, sin ninguna excepción, habían presentado malestares, primero físicos y psicológicos, después mentales, si ellos no eran retirados a tiempo, es lo que nos puso sobre la pista.

Ese puesto requería simultáneamente aptitudes contradictorias y todas de un alto nivel, que jamás se encuentran a la vez en un mismo individuo y no pueden ejercerse normalmente sino según una cierta alternancia. Es así que era necesario al mismo tiempo una atención difusa muy amplia y una atención concentrada muy exacta, sin posibilidad de automatización, una fuerte memoria lejana y una muy buena memoria inmediata, una excelente memoria visual de cifras y figuras geométricas, y una no menos buena memoria auditiva de los ruidos, una gran facultad analítica y un fuerte poder de síntesis… todo eso realizándose sobre una plataforma trepidante.
El problema no tenía más que una solución que hemos recomendado sin saber si ésta ha sido seguida: dividir el puesto de trabajo en dos puestos distintos, cada uno psicológicamente homogéneo en sí mismo, y complementarios entre ellos.

(anexo 2)

Reformas inmediatas a considerar:

-Proporcionar y mantener por la empresa, a su costa, vestimenta de trabajo.
-Locales sanitarios en todas partes donde las mujeres trabajen y reglamento de sus condiciones de trabajo en su condición de mujer.
-Supresión progresiva de los registradores de marcaje
-Supresión de fábricas y talleres-tugurio
-Aplicación de pago de salario mínimo a las trabajadoras a domicilio
-Prohibición formal de cadencias abusivas
-Aplicación de la misma manera de remuneración (mensual y ya no por horas), tanto al personal obrero como al personal empleado.

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Artículos sobre la obra de Jean Gaston Bardet

12 de Julio, 2007 El Rheu

Artículo aparecido en la Enciclopedia Wikipedia sobre la comuna de Le Rheu. En la rúbrica “Desarrollo de la Ciudad-jardín”. Éste hace mención de la obra de Jean Gaston Bardet, una liga de esta rúbrica envía al sitio de la alcaldía de Le Rheu. Varios artículos de ese sitio hablan de Jean Gaston Bardet. He aquí dos: “La infuencia de Gaston Bardet” y “La ciudad jardín – 4 flores”.